Cada vez que se acerca una definición de un campeonato o de descensos en el Mundo, se empieza a especular con situaciones donde los supuestos rivales que “ya no juegan por nada” estén incentivado$ a ganar (léase incentivo económico si le ganan a un rival determinado). Se lo consulta en la semana a algún jugador y una de las declaraciones que no pueden faltar es “no me sonó el celular todavía.”

Estas últimas semanas, en el fútbol argentino, se especuló muchísimo con la definición de los descensos y las Promociones (los que están en el puesto 17 y 18 de la tabla de promedios se enfrentan, en partidos de ida y vuelta, ante el tercero y el cuarto de la Segunda División para definir ascensos y descensos). La “palabra popular” era River Plate no va a jugar la Promoción, es imposible. Quedó ahora decretado que jugará la Promoción ante Belgrano de Córdoba. Por otro lado, también definía su suerte Huracán ante Independiente. El técnico de “los Rojos” es Antonio Mohammed, ávido simpatizante del equipo que pelea el descenso. Para este partido utilizó al cuarto arquero en su plantel, un jugador que nunca había atajado hasta ayer. El partido lo terminó ganando Independiente 5-1 y parecía que se decreteba el descenso del “Globo”, pero, a kilómetros, otro equipo involucrado, Gimnasia de La Plata, definía su suerte contra Boca. En el equipo de la capital de Buenos Aires jugaba su último partido Guillermo Barros Schelotto, mientras que el el club de La Ribera lo hacía su amigo, Martín Palermo. Se especuló con que Boca no saldría a ganar para no perjudicar al amigo del delantero. Estaba ganando Gimnasia 2-1 y se salvaba del descenso, teniendo que jugar la Promoción ante San Martín de San Juan. En la última jugada del partido, vino un centro desde la izquierda de Riquelme, la bajó Palermo para que la empuje Cellay. Empate 2-2 y a jugar un partido desempate ante Huracán para definir su destino en Primera División.

A nivel mundial se habla sobre los arreglos para elegir sedes de los Mundiales. Se habla de sobornos en cantidades irrisorias (con invitaciones a ver a strippers incluidas) para que pueda ser tal o cual país el próximo destino de la competencia más importante del planeta. También se está involucrando Interpol para ver los desarrollos de varios partidos, porque los apostadores ganan más si hay X cantidad de goles en los partidos. En Italia están siendo investigados equipos y hasta jugadores por arreglos de partidos.

A todo esto, el que queda en el medio es el simpatizante. Al final del día es el simpatizante que ríe o llora con el logro o la derrota de su equipo. Pero la pregunta que ahora surge es ¿arreglo o juego limpio? La persona que paga su entrada quiere ver un espectáculo deportivo y que los puntos se ganen en la cancha y no en los escritorios, entre dirigentes.

Lo que esperamos todos, en algún momento, es que todas estas situaciones se limpien de una buena vez, no solo en fútbol, sino en todos los deportes, donde también hay actos sospechosos y que los partidos sean ganados en buena ley.

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