En un partido trabado y luchado, San José logró en el último minuto reglamentario, con más empuje que fútbol.

Después de observar, durante el día, Bayern Munich- Chelsea, daba la sensación de que era el día del portero, con el portero Cech, del equipo inglés, taparse todo lo que le tiraban. Salvando las distancias, en Santa Clara sucedió lo mismo.

Los Earthquakes salieron, como es su costumbre de local, jugar con el juego asociado de Dawkins y Stephenson, con el excelente trabajo, en la contención, de Sam Cronin, anulando todos los intentos ofensivos del visitante. Sorprendía ver a Mirosevic recostado por la derecha, en lugar de su posición natural de mediocampista ofensivo. Los cuatro defensores de Columbus estaban estacionados como postes de luz, sin moverse del fondo.

Durante todo el transcurso del Primer Tiempo, empezaba a agigantarse la figura del portero visitante, Andy Gruenbaum y el momento culminante llegó a los 20 minutos, cuando hubo un penal clarísimo cobrado para San José: Lenhart recibe una pelota, lo encara al central Gehrig, quien lo derribó en el área cuando quedaba solo con el portero. Pero, como decíamos al principio, es el día del portero y sucedió así: Wondolowski le pegó fuerte y al medio y el portero la sacó a la izquierda, manteniendo el empate sin goles. El local seguía buscando y tuvo dos situaciones clarísimas para abrir el marcador: primero de un cabezazo, desde un córner que sacó el portero y luego, la atajada de la noche: la abrió Wondolowski, a la derecha, para Baca, quien la cruzó por todo el área para Dawkins, quien le pegó con la mitad del arco a su disposición y tapó el arquero con una volada espectacular para mantener el partido 0-0.

El partido cayó en un pozo y, de a poco, se animaba el visitante, con dos llegadas claras que no pudieron concretar, cuando, en el primer minuto de descuento, desde el vertice izquierdo del ataque del visitante, Justin Meram la colocó al ángulo opuesto de Busch, con un disparo inatajable. 1-0 Columbus y a los vestuarios con una ventaja injusta.

El segundo tiempo arrancó con otra predisposición por parte del visitante, anulando a los creadores del juego de San José y animándose a atacar más. El local atacaba sin ideas y parecía que Columbus jugaba cómodo con el empate. Wondolowsi se retrasaba demasiado para recibir y Lenhart peleaba solo contra tres defensores. Un cambio que no se entendió fue, salvo que haya sido por lesión, que saliera Lenhart, quien era el que mejor estaba jugando de los dos delanteros, por otro delantero (Gordon). Cambiaba su libreto el local para jugar con dos “tanques” en el área, con centros que se cansaron de rechazar los dos centrales.

A pesar de que el local intentaba, el segundo tiempo pasó por la intrascendencia, donde una apilada individual de Dawkins logró que se la dejase servida a Gordon, que recibió en offiside, pero, para mostrar lo que era el partido, lo volvía a tapar el portero Gruenebaum.

Faltando diez minutos para que terminase el partido Gruenbaum tuvo dos atajadas más para lucirse: primero desviando un tiro potente de Corrales, desde la izquierda y que, con el rebote Wondolowski no pudo concretar y luego, un cabezazo cruzado de Gordon que contuvo muy bien.

En el minuto noventa, San José encontró la igualdad: Dawkins le pegó fuerte, por encima del portero, pega en el travesaño y, con una TIJERA ESPECTACULAR, Gordon pudo igualar un partido que parecía perdido.

Preocupa el bajo nivel de juego desplegado, donde los Earthquakes deberán encarar la parte mas difícil de su programa de partidos, con cuatro partidos seguidos de visitante.

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